Hasta hace muy pocos días, siempre albergué la esperanza de poder contar con la oportunidad de volver a verte algún día, ahorita he comprendido que esto ya será imposible, desde el preciso instante que tú misma has elegido una nueva vida, en la que yo ya nada tengo que ver.
Hubiera deseado decirte muchísimas cosas más que se me “quedaron en el tintero”, aunque de poco o nada me sirvieron todas aquellas otras que llegué a decirte en muchas ocasiones y que casi siempre tú ignoraste, aunque confío que algunas de éstas puedas recordarlas en algún momento de tu vida.
Del mismo modo que siempre procuré sin mucho éxito, inculcarte las mejores enseñanzas para tu bienestar, tan sólo acéptame un par de consejos: “PROCURA NO HACER NADA EN TU VIDA, DE LO QUE MÁS TARDE PUDIERAS ARREPENTIRTE”, pero sobre todo… “CUANDO EN ALGUNA OCASIÓN NO SEPAS QUE DECIR, DI SIEMPRE LA VERDAD”.